“No hay persona más dificil de ayudar que aquella que no desea ser ayudada”.
Esta frase que suelo decir es siempre aceptada como una verdad indiscutible, pero pocas veces quienes la escuchan entienden la profundidad de su contenido.
Creemos que solamente va dirigida a aquella gente que ese encierra en sus convicciones y no pide ayuda.
Pero existe también gente que si bien pide ayuda, lo hace esperando obtener solamente cierto tipo de respuesta que solo sirve para validar sus pensamientos, sus deseos y sus necesidades, lo cual entonces no es un verdadero pedido de ayuda para superar un problema.
Cuando este tipo de personas cuenta sus desgracias lo hace también como una especie de catarsis, para descargarse y para sentirse “comprendido” por sus semejantes. Busca escuchar “y claro….es lógico que te sientas así”. Pero eso está muy lejos de querer encontrar soluciones a su angustia.
Hay hombres que fueron dejados por sus parejas que sienten que solamente tienen dos posibilidades en la vida:
“Recuperarla” o “sufrir por ella estando abiertos a la posibilidad de recuperarla”.
La posibilidad de estar bien sin ella es algo que o no pueden o no quieren tener en cuenta.
Y como “recuperarla” es algo que usualmente no depende exclusivamente de lo que pueda lograr el abandonado con diferentes acciones y que el tan anhelado hecho de “volver con ella” muchas veces es algo que nunca sucederá, estos individuos no salen a flote. No porque no puedan, sino porque no quieren.
Concentrarse en su propia recuperación, vivir por uno mismo, estar abierto a la llegada de una nueva relación, son cosas que no están dentro de su programa mental. Son cosas que para ellos “no existen” y por eso ni siquiera las registran en el momento en que uno, en el afán de tratar de ayudarlos, se las menciona.
Y mantienen el contacto, y se hacen “amigos”, y se ilusionan ante cada signo aparentemente positivo, y se desilusionan ante cada retroceso, y viven rodeados de sus recuerdos, y la llaman o mensajean para su cumpleaños, navidad, año nuevo, y le arreglan la PC, y la acompañan a tal o cual lugar, y le hacen favores a la madre, y fundamentalmente: Son prisioneros del puto ego de la mina, que conociendo perfectamente sus sentimientos sigue, sigue y sigue inmiscuyéndose en la vida de esa persona que dejó (como dice la canción “como se arroja de costado un papel viejo”).
Estos hombres son parte del patrimonio de esa mujer. Son algo que las hace sentir “importantes”. Por eso tampoco quieren perderlos. Porque a ellas les sirve, les levanta el ego, les da valor. Y justamente por eso cuando sienten que estos hombres empiezan a alejarse, los buscan.
Y para encontrarlos nuevamente y saber que siguen formando parte de sus pertenencias basta un SMS, un mail, una insinuación de celos (“Así que tenés nueva novia?”), una demostración engañosa de interés que jamás se traduce en un hecho concreto.
Y así ellos pasan sus días entre el sufrimiento y la mínima esperanza.
Ser una de estas personas es una elección. No depende de nadie más que de nosotros mismos.
Si sienten que están dentro de ese grupo tengan en cuenta lo siguiente: ella no los va a ayudar, porque le agrada que sean así. Le agrada haberlos dejado pero seguir teniéndolos.
Les recuerdo que cuando nacieron, atravesaron con dificultad el canal de parto y salieron solitos a la vida. Abrieron los ojos a un mundo nuevo y salieron adelante.
Y ella no estaba.
Para terminar les dejo para reflexionar un poco unos versos de una vieja canción que seguramente compuso alguien que vivía la dualidad “recuperarla o sufrir”.
“…no seré capaz de sobrevivir,
me encadenaste a tu falda
y enseñaste a mi alma a depender de ti”.
Para mí, patético.
Soy Fabio Fusaro, escritor y counselor. Autor de los libros “Mi Novia – Manual de Instrucciones”, “La Mujer de tus Sueños” y “Mi ex–novia". Bienvenidos al blog que te ayudará a recuperar a tu ex-novia o recuperarte de ella.
martes, 31 de mayo de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
"Testeos" de las ex que nos dejaron
Como sabemos las mujeres que nos dejaron al tiempo nos “testean”. O sea, al no tener noticias nuestras (en el caso de que estemos haciendo las cosas bien., claro) nos contactan con el fin de verificar que sorongo está pasando.
La idea de pensar que seguimos adelante con nuestra vida prescindiendo de ellas les produce un inentendible pánico.
Si bien este tema de los testeos ya es muy conocido por todos ustedes dado que lo tocamos muy a menudo en este foro y está tratado en alguno de mis libros, no está mal profundizar un poco para detectar mejor ante que extraña cosa nos encontramos cuando ellas lo llevan a cabo.
Podemos distinguir 3 niveles de testeos:
Testeos lejanos del primer tipo:
Mail o sms en blanco, mail en cadena, mensaje diciendo “¿Hola…Cómo estás?” o mensaje contando cualquier tipo de pelotudez del estilo de “Me dijo mi amiga que te vio por el centro”.
Testeos medios del segundo tipo:
En estos mensajes ellas nos “cuentan” sus sentimientos, por lo cual estos testeos suelen ser confundidos con propuestas de regreso o al menos con intentos de acercamiento para regresar.
Ej: “Sólo quiero que sepas que te extraño”. “Anoche soñé contigo y me desperté angustiada. Te quiero”. “Quiero que sepas que a pesar de todo te amo y se que eres el hombre de mi vida”.
Uno recibe estos mensajes y dice “Quiere volver”, pero lamentablemente si nos fijamos bien, en ningún lugar dice que quiere volver. Solos son mensajes informativos con la intención de que respondamos demostrando nuestros sentimientos.
Hasta pueden llegar a decirnos que nos extrañan y quieren juntarse a “hablar”. Y cuando nos juntamos creyendo que vamos a una reconciliación, cosa que ella también nos hace creer con sus miradas, palabras y cachondeos durante la charla, pero cuando tiramos la propuesta, nos bajan de un ondazo.
En realidad la idea de este post es alertarlos sobre la siguiente categoría de testeos.
Testeos cercanos del tercer tipo:
Estos testeos se pueden llegar a producir en los casos en que las dos primeras categorías no le hayan dado resultado.
Al no funcionar otros métodos para saber que es lo que nos pasa con ellas y quedarse tranquilas deciden ir a fondo. Esto de “deciden” hay que tomarlo con pinzas, porque todo esto las mujeres lo realizan a nivel inconsciente.
En esta última categoría de testeos las mujeres “Sí, proponen regresar”.
Ejemplos: “Te extraño más de lo que imaginé, creo que nuestro amor merece otra oportunidad”.
“Ojalá pudieras perdonarme por haberme hecho sufrir. Deseo con todo mi corazón que volvamos a estar juntos. Te extraño…por favor respondeme”.
Encima se ponen poéticas…
En esos casos no nos queda otra que caer, porque no tenemos forma de saber si se trata de un testeo o si verdaderamente sus palabras son sinceras (salvo si ya es la décima vez que te lo hace y vos seguís cayendo, por supuesto).
¿Y que suele pasar después? Nos dejan de nuevo a la semana, cuando no al otro día.
¿Por qué?
Porque en realidad no querían volver. Lo que querían era comprobar que nos seguían teniendo muertos con ellas. Y como las otras pruebas no dieron resultado no les quedó otra que amagar la reconciliación.
Por ese motivo no es recomendable volver de una. Esto puede prevenirse diciendo en ese encuentro: “Mirá…vos te protaste como el orto conmigo y siento que no sos la persona que yo creía que eras…así que no sé” y hacerla remar en dulce de leche durante un tiempo y cediendo con cuentagotas.
Esa noche van a terminar a los besos pero sin ningún tipo de seguridad para ella.
Y como siempre, en esos casos también LO IMPORTANTE ES LA ACTITUD.
Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html
La idea de pensar que seguimos adelante con nuestra vida prescindiendo de ellas les produce un inentendible pánico.
Si bien este tema de los testeos ya es muy conocido por todos ustedes dado que lo tocamos muy a menudo en este foro y está tratado en alguno de mis libros, no está mal profundizar un poco para detectar mejor ante que extraña cosa nos encontramos cuando ellas lo llevan a cabo.
Podemos distinguir 3 niveles de testeos:
Testeos lejanos del primer tipo:
Mail o sms en blanco, mail en cadena, mensaje diciendo “¿Hola…Cómo estás?” o mensaje contando cualquier tipo de pelotudez del estilo de “Me dijo mi amiga que te vio por el centro”.
Testeos medios del segundo tipo:
En estos mensajes ellas nos “cuentan” sus sentimientos, por lo cual estos testeos suelen ser confundidos con propuestas de regreso o al menos con intentos de acercamiento para regresar.
Ej: “Sólo quiero que sepas que te extraño”. “Anoche soñé contigo y me desperté angustiada. Te quiero”. “Quiero que sepas que a pesar de todo te amo y se que eres el hombre de mi vida”.
Uno recibe estos mensajes y dice “Quiere volver”, pero lamentablemente si nos fijamos bien, en ningún lugar dice que quiere volver. Solos son mensajes informativos con la intención de que respondamos demostrando nuestros sentimientos.
Hasta pueden llegar a decirnos que nos extrañan y quieren juntarse a “hablar”. Y cuando nos juntamos creyendo que vamos a una reconciliación, cosa que ella también nos hace creer con sus miradas, palabras y cachondeos durante la charla, pero cuando tiramos la propuesta, nos bajan de un ondazo.
En realidad la idea de este post es alertarlos sobre la siguiente categoría de testeos.
Testeos cercanos del tercer tipo:
Estos testeos se pueden llegar a producir en los casos en que las dos primeras categorías no le hayan dado resultado.
Al no funcionar otros métodos para saber que es lo que nos pasa con ellas y quedarse tranquilas deciden ir a fondo. Esto de “deciden” hay que tomarlo con pinzas, porque todo esto las mujeres lo realizan a nivel inconsciente.
En esta última categoría de testeos las mujeres “Sí, proponen regresar”.
Ejemplos: “Te extraño más de lo que imaginé, creo que nuestro amor merece otra oportunidad”.
“Ojalá pudieras perdonarme por haberme hecho sufrir. Deseo con todo mi corazón que volvamos a estar juntos. Te extraño…por favor respondeme”.
Encima se ponen poéticas…
En esos casos no nos queda otra que caer, porque no tenemos forma de saber si se trata de un testeo o si verdaderamente sus palabras son sinceras (salvo si ya es la décima vez que te lo hace y vos seguís cayendo, por supuesto).
¿Y que suele pasar después? Nos dejan de nuevo a la semana, cuando no al otro día.
¿Por qué?
Porque en realidad no querían volver. Lo que querían era comprobar que nos seguían teniendo muertos con ellas. Y como las otras pruebas no dieron resultado no les quedó otra que amagar la reconciliación.
Por ese motivo no es recomendable volver de una. Esto puede prevenirse diciendo en ese encuentro: “Mirá…vos te protaste como el orto conmigo y siento que no sos la persona que yo creía que eras…así que no sé” y hacerla remar en dulce de leche durante un tiempo y cediendo con cuentagotas.
Esa noche van a terminar a los besos pero sin ningún tipo de seguridad para ella.
Y como siempre, en esos casos también LO IMPORTANTE ES LA ACTITUD.
Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html
martes, 3 de mayo de 2011
¡Conmigo no se jode!
“A la noche no puedo dormir pensando en ella”
“Sueño con ella”
“Ella es en lo primero que pienso al despertar”
¿Cuántas veces nos hemos encontrado diciendo estas cosas?
Y sí…durante el día uno a veces logra distraerse, pero la noche…
…la noche es jodida.
Y vienen los recuerdos…los recuerdos de los buenos momentos…e imaginamos situaciones que se podrían dar…encuentros…regresos…
Y nos dormimos angustiados…y esa angustia que con suerte nos abandona un rato durante el sueño, nos toma como por sorpresa al abrir los ojos por la mañana.
Por la noche, antes de dormirnos, parece que la quisiéramos más, que la extrañáramos más, que la necesitáramos más.
¿A quién queremos más, extrañamos más y necesitamos más?
A esa mujer que nos dejó
A la que eligió no seguir a nuestro lado.
A la que no sufre como nosotros porque si lo hiciera seguiría a nuestro lado.
A esa que nos cambió por otro…o peor aun “por la posibilidad de otro”.
A esa que cuando se acuesta duerme a pata suelta.
A esa que en muchos casos no nos permite irnos del todo y recuperarnos, porque le encanta tenernos pendientes de ella.
O sea que ustedes piensan en ella…ella piensan solo en ella…carajo…¿y en ustedes entonces quién piensa?
No…no voy a saltar diciendo “Yoooo!!!” desde atrás de un sillón vestido de Chapulín Colorado. En ustedes tienen que pensar ustedes mismos.
¿Y en que tienen que pensar?
Justamente en todo lo que detallamos antes:
En que esa situación ustedes no la buscaron.
Que no están así por algo que ustedes hicieron mal.
Que ella no va a hacer nada para que se sientan mejor.
Ni siquiera en muuuchos casos va a alejarse de ustedes totalmente para permitirles recuperarse.
Y a la cama llegamos cansados….fatigados de tener la mente en ella en todo momento, aunque sea en un segundo plano. Trabajo, pero además pienso en ella…estudio, pero mientras pienso en ella….voy a pagar las cuentas y mientras voy pensando en ella.
¿Y ella?
Y ella siguiendo con la vida que eligió…y de vez en cuando haciéndose presente con un mail…con un mensajito…con una invitación pedorra a “algo”…como para que no dejemos de formar parte de sus pertenencias.
O tal vez no, pero al menos teniendo la tranquilidad de que las lágrimas que derramamos en el momento que nos dejó seguramente no se secaron y en algún momento haremos algo para reincidir en la insistencia de un regreso.
¿A que viene todo esto?
A una idea que se me ocurrió el otro día y que verdaderamente funciona:
Escriban un cartel.
Como les guste.
Grande, chico, de colores, con letras copadas…o no….como quieran.
Pueden ponerlo en la mesa de luz…
Que ese cartel sea lo último que vean al acostarse…y lo primero que vean al despertarse.
Y que ese cartel diga claramente:
“CONMIGO NO SE JODE”
Escríbanlo con ganas. Convencidos. Decididos. Con las ganas de salir adelante que seguramente tiene adentro.
Casi con bronca…o porque no decirlo “CON BRONCA!!!”
Pueden agregarle al lado uno foto de ustedes cuando eran chicos. Una foto de cuando ella no estaba en sus vidas y ustedes eran unos pendejos del orto que se llevaban el mundo por delante. Y se querían, y se respetaban … eran ese Simba que soñaba con ser el Rey León.
“CONMIGO NO SE JODE”
Y mírenlo desde la cama y piensen: “Conmigo no joden ni vos ni diez como vos y la concha de tu madre!!”.
Y siéntanse fuertes, sientan que ustedes pueden. No tengan ninguna duda!!!
Van a ver que van a dormir mejor.
Van a ver que al levantarse esa frase les dará los buenos días recordándoles quienes son.
Porque posiblemente en esas noches de angustia, un poco lo habían olvidado.
¿Saben quienes son?
SON ALGUIEN CON QUIEN NO SE JODE!!!
ASI DE SIMPLE!!
Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html
Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html
Suscribirse a:
Entradas (Atom)