martes, 30 de agosto de 2011

ELLA ES MUY ¿ORGULLOSA?



Es casi una constante en la mayoría de los casos:

Los hombres abandonados dicen: “No sé desaparecer de su vida va a funcionar con ella, porque es muy orgullosa y no va a llamar”.

¿Será que todas las minas que te dejan se mueren por volver pero su “orgullo” no se los permite?

Dejémonos de joder.

Los hombres lastimados prefieren pensar “ella es orgullosa” antes que pensar “le importo una mierda”.

Por otro lado pensar que ella no dará su brazo a torcer por un exclusivo tema de orgullo los habilita a seguir los espantosos impulsos de su corazón e ir a buscarlas, rogarles y pedirles “nuevas oportunidades” porque de lo contrario ellas por las suyas jamás volverían aunque se mueran de ganas.

Señores…cuando una mina quiere recuperar a un hombre, el orgullo se lo mete en el orto.
Por supuesto primero va a ir probando que es lo que pasa con nosotros…y antes de proponernos volver va a intentar por medio de mensajes muy inteligentemente preparados que seamos nosotros lo que demos el paso. Pero eso no es orgullo. Eso es conchudismo.

Ni la más orgullosa y cabeza dura de las mujeres va a resignarse a perder al tipo con el que está muerta cuando ve que se le está escapando de su radio de poder.

Por lo tanto terminemos con el engañoso discurso: “Ella es muy orgullosa”.  Si no aparece es porque no quiere.

domingo, 28 de agosto de 2011

¿SOMOS O NOS HACEMOS?


“Yo no tengo huevos para dejarla”

“Yo sé que no debería volver con ella, pero no tengo el valor para rechazarla”

“Es que soy débil”

“Sé que no debo buscarla, pero no soy lo suficientemente fuerte”.

El “pienso luego existo” de Descartes está fenómeno, pero para cuando ya somos unos huevones con pelos por todos lados y ya hace rato que pensamos. Lo que decía Descartes es que los sentidos pueden engañarnos. Lo que tocamos, vemos u olemos puede no ser real. Lo único que me asegura que existo es que me estoy pensando.

Pero si lo vemos desde el punto de vista del nacimiento de un ser humano, deberíamos decir “existo, luego pienso”.
Parecería una obviedad decir que para pensar primero tenemos que existir, pero no es tan obviedad si nos damos cuenta que en realidad no pensamos hasta bastante tiempo después de nacer, porque para pensar necesitamos manejar algún tipo del lenguaje.

Por lo tanto si ni siquiera pensamos menos aun podemos hablar de “formas de ser”.

Recién una vez que el ser humano comienza a pensar, empieza a interactuar con otros seres de su misma especie moldeando su esencia.
De ahí que los existencialistas aseguren que la existencia precede a la esencia y de ese pensamiento derive que por ejemplo un hombre no comete actos de imprudencia porque “es” imprudente, sino que un hombre es imprudente “porque” comete actos de imprudencia.

Son nuestros actos los que nos van formando. Nuestra esencia no es previa a nuestro pensamiento ni a los actos que deriven de los mismos, por lo tanto nuestra forma de ser es siempre una elección.

Un tipo no va y se tira en paracaídas porque es valiente, sino que es valiente porque se tira en paracaídas.  Si uno de los llamados “cobardes” se arrojara en paracaídas, los de abajo dirían “que valiente”.

¿Qué creen que sintió “el valiente” la primera vez que miró para abajo desde arriba de la avioneta? Seguramente sintió lo que vulgarmente llamamos “cagazo”. Pero la decisión de arrojarse no la tomó esa  primera vez “porque era valiente”, sino que fue valiente porque se arrojó.

A esos que dicen “no tener huevos” seguramente les caerá algo antipático esto que estoy diciendo, porque se sienten a salvo y protegidos diciendo “no puedo lograrlo porque yo soy así” “Yo actúo de esta manera porque lamentablemente es mi forma de ser”.
Error: Vos sos así porque actuás de esa manera. O lo que es peor aún: Vos sos así porque ELEGÍS actuar de esa forma.

Nadie se rebaja por no tener huevos. El que no tiene huevos es porque se rebaja.

Por supuesto más allá de posibles deficiencias congénitas, cada uno somos responsables de nuestra forma de ser.

¿A que conclusión arribamos con todo este análisis existencialista?

Yo creo que arribamos a una excelente noticia:

¡TENER HUEVOS ES UNA DECISIÓN!

BLANCO O NEGRO... SIN GRISES



Es sabido que en los noviazgos puede haber problemas. Puede ser que discutamos, que tengamos opiniones diferentes acerca de distintos temas, puede haber celos, etc.

Lo que no puede haber, y es ahí donde pifiamos feo los hombres muchas veces, es “dudas en los sentimientos”.

Y cuando digo “dudas” tomémoslo con pinzas, porque en realidad cuando estás “dudas” se hacen explicitas es porque ya dejaron de ser dudas para pasar a ser “certezas”.

De repente viene tu adorada novia y te dice algunas de estas frases (o similar):

“No sé que es lo que siento”
“Estoy confundida”
“No sé si te amo o te quiero”
“No sé si te quiero más como amigo”

Todo esto es muy diferente a “no me gusta que vayas a estudiar a la casa de Marcela” o “Nunca querés venir a cenar con mis padres”.

Estas dudas no plantean una discusión más que se puede solucionar con una charla.

Haciendo un paralelismo, esto se podría comparar a cuando vas manejando por la ruta y te prende la luz del aceite o el marcador de temperatura se va al rojo.

¿Qué debemos hacer indudablemente en esos casos?

¡¡¡PARAR!!!

Intentar continuar la relación, tratar de convencerla, pretender lograr que no sienta lo que te está diciendo claramente que siente, sería lo mismo que ver que la temperatura del auto se fue al rojo y tratar de acelerar más todavía forzando el motor (cosa que una vez hice en Gral Paz porque no podía creer que estando a 10 km del taller tuviera que llamar a una grúa y fundí el auto).

Si tu mina te viene con esos planteos, pará y bajate!  No fuerces lo inforzable.
Sé que duele, sé que es difícil… pero también sé que con lo fácil o con lo que duele menos no se llega al taller.

Lamentablemente debo decirte que a partir de que te vienen con esos planteos, la posibilidad de que todo vuelva a ser como antes for ever es “mínima”. Pero también tenés que tener en cuenta que la única forma de que esa posibilidad se dé, es abriéndote totalmente de la relación. Dejándola sola con su “confusión”, para ver si experimentando la sensación de no tenerte le ganás la pulseada a ese otro que seguramente apareció y está siendo el culpable de que su temperatura esté al rojo. (caramba…que comparación de mierda, pero bue…)

Alguno podrá decir “¿pero si me abro totalmente de la relación no le estoy dejando el camino libre para que se vaya con ese otro que la confunde?”
Tigre…si estando de novio con ella no pudiste bloquearle el camino, sería imposible pretender bloqueárselo ahora desde el papel de “abandonado lloroso y suplicante”.

¿Querés ponerle una pequeña piedra en el camino para que no se aleje de vos?
Ok…hacé que te extrañe… hacé que sienta que te pierde.

¡¡¡¡FUERZA CARAJO!!!!!



  

Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html





jueves, 25 de agosto de 2011

¡AGUANTÁ CORAZÓN!


¡¡¡Aguantá corazón.!!!

Esa fue la frase que pronunció un relator deportivo cuando River le empató a Boca en el último minuto de un partido de vuelta de la copa Libertadores 2004. Ese resultado llevaría a los penales y a los hinchas de ambos equipos los estaba matando la taquicardia, la ansiedad, el nerviosismo y por que no la angustia.

El amor por un equipo de fútbol es tan incomprensible como el amor por una mujer que ha decidido alejarse totalmente de nuestra vida.
Ni siquiera los jugadores de nuestro equipo comparten nuestra pasión…pero ahí estábamos nosotros, sufriendo y temblando.

¡¡¡Y el corazón aguantó!!!

¿Quién sufre hoy al recordar ese partido de junio del 2004?
Es más…¿Quién seguía sufriendo en agosto?
Nadie.

Por eso nunca tan bien puesta la frase “Aguantá corazón”. Porque el corazón solo tiene que aguantar y la calma siempre llega.

Hoy podemos sentirnos “devastados”. Buscamos explicar lo inexplicable. Queremos aferrarnos de lo que sea para revivir lo que nunca hubiéramos querido matar, pero pareciera que está muerto. Claro…no queremos darnos por vencidos e intentamos dar una última respiración artificial…un último masaje cardíaco a la esperanza.

¡Aguantá corazón!

Aguantá que ese dolor pasa y se va. Ya sea con el triunfo o con la derrota.

En los momentos en que no puedas retener las lágrimas, cuando sientas que el pecho se te parte, cuando no tengas ganas de hacer nada, cuando te falten las fuerzas, decite a vos mismo “Aguantá corazón”.

Aguantá, que todo pasa.
Aguantá, que el tiempo cura.
Aguantá, que merecés volver a sentirte bien y solo es cuestión de tiempo.

Duele. Puta que duele.
Desde afuera te van a decir “Dejate de mariconeadas”, “Es solo una mina”.
Pero a vos te duele. A ellos no. A vos, sí.

Mirate el pecho y decí: “Aguantá corazón”. Y querete mucho.

Confiá, que el corazón aguanta. Está hecho para eso.

Aguanta, se cura y se fortalece.

SIEMPRE.

¡VAMO NENEEE!  ¡HUEVOS!

viernes, 19 de agosto de 2011

¿Estrategia o actitud?


Una de las preguntas que nos hacemos muchas veces es “¿Tiene sentido utilizar estrategias para lograr que una mujer permanezca a nuestro lado?”

Esta pregunta suele estar asociada al pensamiento de que si utilizamos estrategias dejamos de ser nosotros mismos. Estaríamos mostrando una fachada imposible de sostener. Y es innegable que algo de eso hay.

Una estrategia no es otra cosa que un plan, una forma premeditada de actuar, una secuencia de pasos a seguir para conseguir un objetivo.

Las estrategias forman parte de nuestra forma de conducirnos en la vida.

Ser amable con ese profesor que no soportamos no deja de ser una estrategia para poder aprobar con un grado menor de dificultad esa materia que nos llevaríamos pendiente a la tumba si tratáramos a ese profesor como realmente nos nace desde nuestra experiencia organísmica.
Si asistimos a una entrevista de trabajo, nos afeitamos y nos vestimos adecuada y prolijamente, cuando en nuestra vida cotidiana tal vez el jean y la barba de tres días nos identifican mucho más que el traje.

Una estrategia utilizada con una mujer no es otra cosa que un plan a desempeñar con la finalidad de lograr determinado objetivo.
¿Está mal utilizar una estrategia con nuestra novia o exnovia? Podríamos decir que está tan mal como presentarnos ante la persona que nos entrevista para un empleo vestidos más prolijamente que lo habitual o como saludar amablemente en un pasillo al profesor que detestamos.
Bajo ningún punto de vista está mal, pero hay que marcar una diferencia: Al profesor después del examen no lo vamos a ver más, la entrevista de trabajo va a finalizar, pero con la mina hacia la cual dirigimos una estrategia vamos a permanecer en relación aun después de cumplido el objetivo para el cual nos esforzamos en poner en práctica distintas actitudes que tal vez no tienen que ver con nuestra esencia o nuestra forma natural de ser.

Es por eso que es importante tener en cuenta que un objetivo se puede lograr con una estrategia, pero la continuidad de ese objetivo se logra a partir de una “actitud”.

¿Y que es una actitud?
A diferencia de una “estrategia” que puede mostrarnos como queremos que nos vean, una “actitud” es una forma de conducirse “siempre” que hace que “seamos” como queremos que nos vean.
Si queremos que nos vean de determinada manera cuando, con mucho sacrificio, llevamos adelante una estrategia, es porque confiamos en que esa forma de mostrarnos es la que producirá efectos positivos en la otra parte. Por lo tanto si queremos que esos efectos positivos no desaparezcan una vez cumplido el objetivo lo que debemos hacer es transformar esa “estrategia” en “actitud”.

Tenemos que hacernos a nosotros mismos el maravilloso regalo de SER lo que nos gusta PARECER.

De esa forma la técnica se incorpora de manera permanente en nuestra forma de actuar transformándose en parte de nosotros mismos.

Un elemento básico para poder transformar la estrategia en actitud es el respeto por nosotros, la confianza en nuestro valor, el amor hacia esa persona que se abrió paso “solito” por el canal de parto y se la bancó en bolas y a los gritos en su primera experiencia como habitante del mundo antes esos gigantes desconocidos que lo manipulaban a su antojo. Y sí…esos fuimos nosotros, ni más ni menos.
Pero claro, el tiempo va pasando y ese momento va quedando en el olvido.
Nuestro problema no es ser débiles. Nuestro problema es que nos olvidamos lo fuertes que naturalmente somos.
¿O acaso después de tremenda experiencia inicial vamos a tener que soportar que nuestra novia hablé con el ex por MSN?
¿O acaso después de los huevos que aunque no lo recordemos tuvimos que poner para sobrevivir y ser alguien en este mundo al que fuimos arrojados vamos a perder nuestra dignidad porque nuestra “novia” o "ex-novia" tiene actitudes que nos humillan?

Vinimos al mundo “solos” y si la persona que está a nuestro lado no tiene las actitudes necesarias para ser digna de nuestra compañía, tenemos los huevos y la capacidad de “seguir solos”. Dejar ver eso con nuestra forma de conducirnos es “ACTITUD”.
Y con el que tiene actitud no se juega, simplemente porque no hay posibilidades de ganar.

Si olvidamos quienes somos, recordémoslo: Somos alguien valioso que no depende de nadie y que por ende nadie tiene posibilidad de boludear.


VAMO NENEEE!!!!

lunes, 15 de agosto de 2011

Quiero que me lo diga en la cara

Algunas cosas que nos resultan tan prácticas como el MSN y los mensajes de texto en el celular, nos dejan helados cuando por esos medios leemos cosas como esta:

Vero dice:
Siento que no sé si te amo…necesito extrañarte

O tal vez como esta otra:

Vero dice:
Lo que pasa es que estoy confundida…necesito un tiempo

Y sí macho…por más vueltas que le des y te quedes con la mandíbula cayendo sobre el teclado como los dibujitos animados, tu mina te dejó por MSN.
Y eso es algo que luego de todos sus “Te amo”, y de todas las promesas de amor eterno que te hizo, se te hace como mínimo “intolerable”.

Si lo hace por ese medio es simplemente porque le queda más cómodo y porque no tiene que ponerle el cuerpo a la situación, pero en ese momento de dolor y desconcierto elegimos pensar que lo hace así porque nos ama tanto que no podría hacerlo mirándonos a los ojos. Creemos que si lo intentara se pondría a llorar y nos abrazaría diciendo “Perdoname… buaa… perdoname… hacé de cuenta que no te dije nada... snif…”

Y es justamente por eso que cometemos el tonto error de pasar a la fase 2 y decir: “Yo quiero que me lo diga en la cara”.
Y allá vamos en busca del milagro.

Y el único milagro que se produce al tenerla enfrente es que lo que leímos en formato texto ahora lo tenemos en formato audio y con la mina adelante.

Como la incredulidad continúa, muchos pasan a la fase 3 que consiste en intentar convencerla con argumentos, entre los que figura recordarle las cosas que nos dijo en el pasado.

Algunos, en ese encuentro nefasto, creen haberlo logrado algo positivo porque le robaron algún que otro beso y quedaron en volver a verse para hablar nuevamente. Como si hablando más veces la mina se fuera a convencer de que en realidad sí siente por nosotros lo que creía que ya no sentía.  O mejor dicho, que siente más por nosotros que por ese otro que nos movió el piso a nosotros y vaya a saber que cosas ya le movió a ella. Una boludez total.

Querido amigo…si tu mina te dejó por MSN, date por dejado. Ir a poner la caripela para que te lo diga en persona es algo así como ponerle la otra mejilla a Mike Tyson para que te encaje otro bollo.  Ir a que te lo diga “en persona” es ir a dar lástima.

Si te dejó, que sienta que ya no te tiene desde el minuto cero. Ya sea que te haya dejado por MSN, SMS, Facebook, mail, telegrama o señales de humo.

La dignidad ante todo. Sin dignidad no hay nada.

¡¡¡VAMOOO NENEEEEEE!!!




 Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html



viernes, 12 de agosto de 2011

No cambiemos. Pulámonos.


En cada desengaño amoroso sentimos que tenemos que cambiar.

El bueno cree que tiene que ser más malo…el romántico dice que tiene que ser más duro… el confiado se siente un forro… el protector se echa culpas y dice que todo le debería chupar un huevo…

La famosa frase nos resuena en los oídos “A las mujeres les gustan los hijos de puta”.
Y nos prometemos cambiar…y hacemos un esfuerzo por hacerlo.

Todos nosotros somos valiosos.
Todos y cada uno de nosotros.
¿Y saben por que valemos?
Valemos por lo que somos.
Si nuestra esencia es ser bueno…o confiado…o romántico, no tratemos de cambiarla. Eso es lo que somos y cualquier esfuerzo que haga el bueno por ser malo o el romántico por ser duro, va a ser al pedo.

¿Queremos mejorar? ¿Queremos dejar de recibir esos golpes directos a la mandíbula que nos deján knock out…y que ni siquiera pudimos ver de donde vinieron?
Ok….entonces lo que tenemos que hacer no es cambiar, sino “pulirnos”.
Y pulirnos significa agregar una buena dosis de amor por nosotros mismos a nuestra esencia.

¿Somos buenos, o confiados, o románticos? De acuerdo… pero un confiado que se quiere y se respeta es otra cosa.
Un tipo bueno pero que no permite que se burlen de él, un tipo protector que se da cuenta cuando no hay nada más que proteger y comienza a protegerse a sí mismo, un tipo romántico que disfruta a pleno el decirle algo lindo a la mujer que ama, pero sabe cuando parar al no ser correspondido, vale más que cien hijos de puta.

Si a nuestra esencia le sumamos el amor propio, el orgullo y la dignidad, y no dejamos que ninguna mujer nos falte el respeto, vamos a ser tipos íntegros, genuinos y extremadamente valiosos.

¿Cambiar? Ni mamado.

¿Ser otra persona para adaptarme a los gustos de tal mujer?  Ni por casualidad.
Pulirme para ser cada vez mejor persona, siendo fiel a mi esencia más profunda, es algo muy distinto.



¡VAMO NENE!

lunes, 1 de agosto de 2011

¿Quién soy yo si no soy yo?

Nadie nos conoce mejor que nosotros mismos.

Sabemos perfectamente que nos gusta, que no, que nos bancamos, que no, que capacidades tenemos, cuales son nuestra habilidades, nuestras virtudes, nuestros valores…

Sabemos perfectamente que somos y como somos.

Además tenemos una imagen ideal de nosotros mismos que tiene que ver con la persona que queremos ser y a la que sin duda intentamos apuntar nuestras actitudes.

El problema viene cuando la imagen que tenemos de nosotros mismos no concuerda con las experiencias, o sea los hechos reales.

Nos consideramos tipos integros, valientes y con orgullo…pero… ¿los hechos nos están demostrando que no lo somos?

Eras un tipo que no se dejaba humillar por una mujer, pero…caramba….una mujer te está humillando.

Pensabas que eras un tipo que no perdonaría una infidelidad, pero….caramba…tu novia se atracó a otro tipo y te está dejando por él, pero estás buscando la forma de justificarla.

Creías que eras un tipo que no se arrastraba ante nadie, pero…caramba…tu ex te dejó y le estás “suplicando” una oportunidad.

Eras un tipo que siempre dijo “Yo valgo y soy autodependiente”… pero... caramba… parece que hoy tu vida depende de una llamada telefónica.

Pocas cosas hay tan jodidas como ver que no somos lo que creíamos ser.
Si no soy lo que soy…¿Qué carajo soy?

¿Podrías continuar tu vida feliz asumiendo que sos un tipo débil y dependiente?

¿Serías feliz en tu vida asumiendo que sos un arrastrado y un llorón?

¿Te bancarías saber de vos mismo que no tenés huevos para hacerte respetar?

¿Querés estar con ella a toda costa a pesar de que eso implique NECESARIAMENTE renunciar a ser el tipo que creías ser…o peor aun, renunciar a ser el tipo que querés ser?

Ahora…si renuncias a esa forma de ser ideal que tenías en mente…a ser el tipo que soñaste…a ser el tipo que admirás cuando ves esa forma de ser y actuar en otra persona… ¿quién es el que va a estar con ella en caso de que logres tu objetivo de recuperarla?
Porque ese que va a estar con ella entonces no sos vos. Ese que va a estar con ella es lo que quedó de vos. O mejor dicho ese que va a estar con ella va a ser ese en el que vos te convertiste.

Ponete una mano en el corazón y respondete esta pregunta: “¿Cómo crees que actuaría el hombre que vos quisieras ser si estuviera en tu lugar?”

Te tengo una buena noticia y una mala:

La mala es que te va a costar actuar de esa forma.

La buena es que nadie te lo impide.

Por lo tanto estás a tiempo de ser quien creías que eras. Y por ende estás a tiempo de ser ese tipo inteligente, ese tipo con pelotas, ese tipo que se hace respetar, ese tipo que va con la frente alta.





Para obtener información sobre consultas personales: http://fabiofusaro.blogspot.com.ar/p/entrevistas-personales.html